Tu equipo pierde horas cada semana
en tareas que debería hacer el software.
Identificamos los procesos repetitivos de tu empresa y los automatizamos: sincronización entre sistemas, notificaciones automáticas, flujos de aprobación y conexiones entre herramientas que ahora no se hablan. Tu equipo deja de hacer trabajo de fontanería.
El tiempo que tu empresa pierde
haciendo lo mismo una y otra vez
Alguien copia datos entre sistemas a mano cada día
El pedido llega por web y hay que introducirlo a mano en el ERP. Los datos del banco hay que pasarlos a la contabilidad. El parte de trabajo hay que transcribirlo al sistema de facturación. Es lento, es caro y genera errores que cuestan más tiempo en corregir.
Los sistemas no se hablan entre sí
El CRM no se conecta con la facturación, la tienda online no actualiza el almacén, las herramientas de marketing no hablan con el CRM. Cada sistema vive en su isla y tu equipo es el puente manual entre todos. Eso tiene un coste en horas y en errores.
Los procesos de aprobación van por WhatsApp
Compras, presupuestos, vacaciones, facturas para aprobar. Todo circula por email y WhatsApp sin trazabilidad, sin plazos definidos y sin que nadie sepa en qué estado está cada solicitud. Cuando algo falla, reconstruir lo que pasó es una investigación.
Que el software trabaje.
Tu equipo, que piense.
Workflows automáticos de principio a fin
Flujos que se disparan solos: cuando entra un pedido se genera la factura, se descuenta del stock, se notifica al almacén y se confirma al cliente. Sin que nadie toque un botón. Con reglas de negocio, excepciones y gestión de errores incluida.
Integraciones entre todos tus sistemas
Conectamos cualquier sistema que tenga API: ERP, CRM, bancos, AEAT, WhatsApp Business, plataformas de e-commerce, herramientas de marketing. Si no tiene API, construimos el conector. Sincronización en tiempo real o por lotes según lo que necesites.
Flujos de aprobación con trazabilidad completa
Compras, presupuestos, vacaciones o cualquier proceso con validación multinivel. Cada solicitud tiene estado, responsable, plazo y registro completo de quién aprobó qué y cuándo. Sin emails, sin WhatsApps, sin preguntar en qué punto está cada cosa.