Agentes de IA que se ven, piden permiso
y te cuentan cada día qué han hecho
No vendemos un chatbot con otro nombre. Un agente a medida mira tus sistemas, lee tus datos reales, hace lo rutinario y te pregunta antes de cualquier cosa irreversible. Con panel, con informe diario en lenguaje normal, con coste previsible y, si tus datos no pueden salir de la empresa, corriendo en local.
Cuatro agentes que sí aportan
El que vigila e informa
Mira un sistema que ya tienes (un bot de trading, una tienda online, un servidor, una campaña) y te cuenta cada mañana qué ha pasado y por qué, en lenguaje normal. Si detecta algo raro, avisa en el momento. Es el agente que cierra la queja más repetida: "tengo algo funcionando y no sé qué hace".
El que atiende con tus datos reales
Responde por WhatsApp o web consultando tu agenda, tus pedidos, tu stock o tus expedientes, no una lista de preguntas frecuentes. Cualifica al que escribe, agenda, resuelve lo rutinario y pasa al humano lo que vale la pena, con el contexto ya preparado.
El que mete documentos en tus sistemas
Lee correos, facturas, PDF, formularios y fotos, saca los datos y los mete donde toca: contabilidad, programa de gestión, hoja, expediente. Lo dudoso te lo enseña en vez de inventarlo.
El que ejecuta, con permiso
Investiga, redacta, compara, rellena, prepara. Y antes de enviar, pagar, borrar o publicar en tu nombre, te lo pregunta. Es la diferencia entre un asistente útil y uno que un día manda un correo que no debía.
Casi la mitad de los proyectos de agentes se cancelan. Esto es lo que hacemos distinto.
Las consultoras lo tienen medido: una gran parte de los proyectos de agentes de IA se cancela por coste que se dispara, valor que nadie ve y falta de control. Y muchos "agentes" son un chatbot con otro nombre. Nuestras reglas van justo contra esas tres causas.
Se ve lo que hace
Panel con cada acción, cada consulta y cada respuesta, y un informe diario. Lo que no se ve no se confía, y lo que no se confía se apaga.
Coste con tope
Te decimos desde el principio qué consume (mensajes, tokens, equipo) y se pone un tope mensual. Lo rutinario va a modelos baratos; lo difícil, al caro.
No inventa
Solo responde con datos de tus fuentes. Si no lo sabe, lo dice y pasa al humano. Un agente que inventa un precio o un plazo cuesta más de lo que ahorra.
No siempre hace falta un agente
Si tu caso lo resuelve un programa de cincuenta líneas, te lo decimos. Vender un agente donde no hace falta es la primera causa de proyecto cancelado.
IA en local: el modelo corre en tu ordenador o en uno dedicado
Expedientes, nóminas, historiales, contratos. Hay datos que no deberían pasar por la nube de nadie. Para esos casos el modelo de lenguaje corre en local, en un equipo tuyo o en uno nuestro dedicado, y nada sale de la empresa. Es más lento y menos capaz que los grandes modelos de la nube, y te lo decimos; para muchas tareas rutinarias es más que suficiente.
Lo decidimos contigo al principio, caso por caso: qué puede ir a la nube y qué se queda en casa.
Lo que cuentan nuestros clientes
Agentes que ya trabajan cada día para alguien.
“Tenía el sistema funcionando y no sabía qué hacía ni por qué. Ahora cada mañana me llega un informe por WhatsApp en castellano normal y si ve algo raro me avisa. No toca nada sin preguntarme.”
“Nos hizo un agente que lee los correos que entran, los clasifica y prepara un borrador de respuesta que revisamos nosotros. Lo mejor es que corre en nuestro ordenador: los datos de los clientes no salen de aquí.”
“Las preguntas de los huéspedes por WhatsApp nos comían las tardes. El agente contesta lo habitual con nuestra información y lo raro nos lo pasa. Y tiene un panel donde veo cada conversación.”
“Quería un asistente que me preparara los informes semanales de cada cliente. Lo hace solo, en nuestro formato, y me pregunta cuando le falta algo. Me ha devuelto medio día a la semana.”
“Teníamos mil preguntas iguales sobre si tal pieza vale para tal modelo. El agente responde con nuestro catálogo y, si no está seguro, lo dice y nos avisa. Ya no perdemos ventas por contestar tarde.”
“Tenía el sistema funcionando y no sabía qué hacía ni por qué. Ahora cada mañana me llega un informe por WhatsApp en castellano normal y si ve algo raro me avisa. No toca nada sin preguntarme.”
“Nos hizo un agente que lee los correos que entran, los clasifica y prepara un borrador de respuesta que revisamos nosotros. Lo mejor es que corre en nuestro ordenador: los datos de los clientes no salen de aquí.”
“Las preguntas de los huéspedes por WhatsApp nos comían las tardes. El agente contesta lo habitual con nuestra información y lo raro nos lo pasa. Y tiene un panel donde veo cada conversación.”
“Quería un asistente que me preparara los informes semanales de cada cliente. Lo hace solo, en nuestro formato, y me pregunta cuando le falta algo. Me ha devuelto medio día a la semana.”
“Teníamos mil preguntas iguales sobre si tal pieza vale para tal modelo. El agente responde con nuestro catálogo y, si no está seguro, lo dice y nos avisa. Ya no perdemos ventas por contestar tarde.”
“Tenía el sistema funcionando y no sabía qué hacía ni por qué. Ahora cada mañana me llega un informe por WhatsApp en castellano normal y si ve algo raro me avisa. No toca nada sin preguntarme.”
“Nos hizo un agente que lee los correos que entran, los clasifica y prepara un borrador de respuesta que revisamos nosotros. Lo mejor es que corre en nuestro ordenador: los datos de los clientes no salen de aquí.”
“Las preguntas de los huéspedes por WhatsApp nos comían las tardes. El agente contesta lo habitual con nuestra información y lo raro nos lo pasa. Y tiene un panel donde veo cada conversación.”
“Quería un asistente que me preparara los informes semanales de cada cliente. Lo hace solo, en nuestro formato, y me pregunta cuando le falta algo. Me ha devuelto medio día a la semana.”
“Teníamos mil preguntas iguales sobre si tal pieza vale para tal modelo. El agente responde con nuestro catálogo y, si no está seguro, lo dice y nos avisa. Ya no perdemos ventas por contestar tarde.”
“Tenía el sistema funcionando y no sabía qué hacía ni por qué. Ahora cada mañana me llega un informe por WhatsApp en castellano normal y si ve algo raro me avisa. No toca nada sin preguntarme.”
“Nos hizo un agente que lee los correos que entran, los clasifica y prepara un borrador de respuesta que revisamos nosotros. Lo mejor es que corre en nuestro ordenador: los datos de los clientes no salen de aquí.”
“Las preguntas de los huéspedes por WhatsApp nos comían las tardes. El agente contesta lo habitual con nuestra información y lo raro nos lo pasa. Y tiene un panel donde veo cada conversación.”
“Quería un asistente que me preparara los informes semanales de cada cliente. Lo hace solo, en nuestro formato, y me pregunta cuando le falta algo. Me ha devuelto medio día a la semana.”
“Teníamos mil preguntas iguales sobre si tal pieza vale para tal modelo. El agente responde con nuestro catálogo y, si no está seguro, lo dice y nos avisa. Ya no perdemos ventas por contestar tarde.”
Antes de encargar un agente
Un chatbot responde preguntas con un texto fijo o con un modelo de lenguaje, y ahí se queda. Un agente, además, consulta tus sistemas reales, decide el siguiente paso, ejecuta tareas y te informa. La diferencia práctica: el chatbot te dice el horario; el agente mira tu agenda, propone hora, la reserva y te avisa.
Puede prepararlos y, si tú lo decides, enviarlos. Por defecto todo lo irreversible (enviar, pagar, borrar, publicar) se confirma contigo antes. Tú eliges qué acciones van sin preguntar, y siempre quedan registradas en el panel.
Solo si lo decidimos así. Para datos sensibles el modelo corre en local, en un equipo tuyo o en uno nuestro dedicado, y nada sale de la empresa. Para lo demás se usa el modelo de la nube que mejor encaje, con contrato de tratamiento de datos.
Depende de cuánto hable y de qué modelos use. Te damos la estimación antes de empezar, se pone un tope mensual y el panel enseña el consumo real. Lo rutinario va a modelos baratos; los caros solo para lo que lo necesita.
Sí, por la plataforma oficial de WhatsApp para empresas, que cobra por mensaje. Ese coste te lo explicamos aparte, porque desde octubre de 2026 se cobran también las respuestas de servicio y conviene saberlo antes de montar un agente que atienda por ahí.
Se equivocará alguna vez, como una persona. Por eso no inventa (si no tiene el dato, lo dice), por eso pide permiso antes de lo irreversible, y por eso todo queda registrado para ver qué pasó y corregirlo.